El Instituto Confucio aporta fuerza al impulso de las relaciones entre China y Burundi

[Fuente]    Noticias Internacionales Diarias de Xinhua [Fecha de Publicación]    2019-03-27 14:34:16 
 

Li Changlin, embajador chino en Burundi

Desde diciembre de 2018, la Embajada de China ha organizado junto con el gobierno burundés una serie de eventos culturales y deportivos para conmemorar el 55.º aniversario del establecimiento de las relaciones diplomáticas entre China y Burundi. Durante los eventos como la función exclusiva en Burundi de la Compañía de la Opéra Wu de Zhejiang, la gala de recepción y el partido de fútbol organizados por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Burundi, así como la celebración en la Embajada de China con motivo de la Fiesta de la Primavera y del aniversario de las relaciones diplomáticas entre ambos países, a la que asistieron el presidente burundés Pierre Nkurunziza y sus familiares, las dos canciones Ella es como el crepúsculo y Hola, Burundi, interpretadas en el idioma kirundi por Zhao Heran, Zhao Chenxing, Zhu Lina y otras voluntarias del Instituto Confucio, fueron puestas en escena, y provocaron resonancia y emoción al público burundés allí presente. Posteriormente, el vídeo de la exitosa representación de las dos canciones, que recibió una amplia transmisión por parte de distintos medios de comunicación en la zona, se convirtió en el tema principal de las conversaciones entre chinos y burundeses durante algún tiempo, surtiendo un efecto positivo y especial en el fortalecimiento de los lazos emocionales entre los dos pueblos y en la profundización de las relaciones entre ambas naciones.

Ella es como el crepúsculo y Hola, Burundi son canciones conocidas por la mayoría de los burundeses, que hacen mención al amor en la juventud y al paisaje hermoso del país respectivamente. Cuando el presidente burundés Pierre Nkurunziza visitó la Embajada de China durante la Fiesta de la Primavera, observó el vídeo de estas canciones y me dijo que había oído que las voluntarias del Instituto Confucio habían aprendido a cantar canciones locales, y además me pidió que transmitiese su agradecimiento al Instituto Confucio por sus contribuciones realizadas al impulso de la integración de los chinos en la cultura local y al fomento de los intercambios culturales entre ambas partes. A principios de septiembre del año pasado, durante la asistencia del segundo vicepresidente burundés, Joseph Butore, a la Cumbre de Beijing del Foro para la Cooperación China-África, éste describió en particular a los líderes chinos cómo las voluntarias del Instituto Confucio cantaron durante el acto de apertura del año escolar de la Universidad de Burundi, recordando que los burundeses conocieron por medio de vídeos a esas chicas chinas, quienes ya son grandes estrellas. Domitien Ndayizeye, secretario general del partido en el poder de Burundi, llamó especialmente por eso a la Embajada, diciendo: “Nos sentimos completamente conmovidos por estas acciones amistosas realizadas por las chinas, quienes cantan como nosotros. Los burundeses serán amigos de los chinos para siempre”. Un enviado extranjero en Burundi también me dijo: “Las chicas chinas han hecho una actuación fantástica. Habéis sido muy creativos en vuestro trabajo. Debemos aprender de vosotros”.

El Instituto Confucio de la Universidad de Burundi fue fundado conjuntamente por la Universidad de Bohai de la provincia china de Liaoning y la Universidad de Burundi en marzo de 2012. Actualmente, la institución ha abierto cursos de chino en escuelas secundarias clave y universidades de todos los niveles en Buyumbura, capital de Burundi, y también en la Escuela de Agricultura de la Universidad de Burundi en la ciudad de Gitega, con un total de unos 6 000 estudiantes. El número de estudiantes de chino en Burundi continuará creciendo ya que los burundeses tienen una actitud positiva hacia la perspectiva del desarrollo de China, y creen que el país asiático les ofrecerá más posibilidades. Además, los burundeses son cada día más conscientes de lo que supone China para ellos, “perder china es perder el futuro”, por lo que enviar a sus hijos a estudiar a China es considerado como la mejor opción de muchos padres burundeses. Para satisfacer la creciente demanda del aprendizaje de chino, el Instituto Confucio ha construido un nuevo edificio de enseñanza, destinado a mejorar las condiciones de estudio de los estudiantes de chino.

La Embajada de China en Burundi lleva ya muchos años colaborando con el Instituto Confucio para planificar y organizar una serie de grandes eventos como el “Día Abierto del Instituto Confucio”, el “Puente Chino”, la “Gala de la Fiesta de la Primavera del Instituto Confucio”, etc., los cual no solo han creado distintas actividades de marca influyentes y han ampliado la influencia del Instituto Confucio, sino que también se han coordinado de manera eficaz con las actividades exteriores de la Embajada. Esta última ha visitado en varias ocasiones el Instituto Confucio investigando cómo aprovechar las funciones de la institución para hacer algo práctico y favorable al fortalecimiento de la comprensión entre los dos pueblos. Tras conversaciones exhaustivas con los profesores y voluntarios, decidimos tomar la interpretación de canciones burundesas como punto de fuerza en la primera etapa de trabajo. La realidad demuestra que cantar canciones burundesas se ha convertido en un lubricante para la mejora de las relaciones bilaterales y ha obtenido una amplia reputación entre los ciudadanos locales.

El presidente Xi Jinping señaló que “las relaciones diplomáticas entre los países se sustentan en la armonía entre sus pueblos, mientras que la armonía entre los pueblos se basa en la comprensión mutua”. Al enseñar el idioma chino y divulgar la cultura china entre la población local, el Instituto Confucio respeta plenamente la cultura local, esforzándose por lograr un aprendizaje mutuo cultural. Burundi es un pequeño país situado en el centro-este de África y cuenta con dos cosas de las que está orgullosa su gente: el idioma kirundi uniforme en todo el país y la representación del bombo, listada como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. En los últimos años, el gobierno burundés ha tomado numerosas medidas para preservar el kirundi, lengua que se considera como la identidad más idiosincrásica cultural de Burundi. Prestamos mucha atención a los rasgos culturales burundeses y animamos a los chinos residentes en Burundi a practicar las costumbres culturales de la región para reforzar constantemente los vínculos emocionales con la población. He presentado en muchas ocasiones que la Universidad de Lenguas Extranjeras de Beijing tiene previsto establecer la carrera de kirundi, por lo que en el futuro, los diplomáticos chinos y los burundeses podrán comunicarse en el idioma nacional. Con respecto a eso, el periódico oficial burundés Agencia Bujumbura News publicó rápidamente un artículo periodístico elogiando esa medida china. De hecho, cada vez que las compañías artísticas chinas vienen a actuar a Burundi, siempre incluimos en el programa la representación del bombo burundés, así como canciones locales entonadas por voluntarios del Instituto Confucio. Esa forma de dos culturas integradas en un mismo espectáculo ha recibido un alto reconocimiento por parte del público burundés. El ministro burundés de Asuntos Exteriores, Ezéchiel Nibigira, me ha expresado muchas veces su agradecimiento a China, una gran potencia, por su respeto a un país tan pequeño como Burundi, algo que ha quedado bien demostrado con el hecho de que las voluntarias del Instituto Confucio hayan aprendido a cantar canciones en kirundi. Ellas han llegado hasta el corazón de los burundeses y han obtenido la llave para emocionarlos, lo cual tendrá un profundo impacto tanto en la profundización continua de la amistad entre los dos pueblos como en la mejora de las relaciones entre los dos países.

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