Concluye exitosamente el primer “Tour por China de Alumni de los Institutos Confucio en los Estados Unidos”

[Fuente]    Oficina General del Instituto Confucio (Hanban) [Fecha de Publicación]    2018-12-20 16:25:08 
 

Del 1 al 9 de diciembre, el grupo del primer “Tour por China de Alumni de los Institutos Confucio en los Estados Unidos”, organizado por el Centro de EE. UU. del Instituto Confucio, visitó Beijing y Chengdu, a fin de interactuar con los estudiantes de la Escuela Secundaria de Idiomas Extranjeros de Tanghu, Chengdu, atendiendo a clases y llevando a cabo conjuntamente diversas actividades encaminadas a trabar la amistad. Asimismo, asistieron a una conferencia en que compartieron experiencias de estudio los estudiantes extranjeros de la Universidad de Lenguas y Culturas de Beijing y se reunieron con los profesores de sus propios Institutos Confucio; se alojaron en familias de Chengdu para adentrarse en la vida de la población local y entraron en contacto con las comunidades donde realizaron trabajos manuales con los ancianos, además de cantar y bailar con ellos. Además, los miembros también visitaron la Base de Investigación y Cría de Pandas Gigantes de Chengdu, Dujiangyan, la Gran Muralla, la Ciudad Prohibida, etc., experimentando la rica y colorida cultura china en sus desplazamientos e interacciones.

Este grupo de alumni estadounidenses se hallaba compuesto por aquellos estudiantes sobresalientes seleccionados durante las tres conferencias anuales del Centro de EE. UU. del Instituto Confucio entre 2016 y 2018, provenientes de diferentes regiones, orígenes y edades. Entre ellos, el más joven tenía 12 años y el mayor había cumplido los 76.

El 4 de diciembre, el grupo asistió a la XIII Conferencia Global del Instituto Confucio en Chengdu. Sus miembros, Dennis Delehenty, estudiante del Instituto Confucio de la Universidad George Mason (EE. UU.) y Kamila Carter, estudiante del Aula Confucio subordinada al Instituto Confucio de la Universidad Estatal de San Diego (EE. UU.) pronunciaban sendos discursos en el acto inaugural.

Dennis Delehenty manifestó: “Con el fuerte apoyo del Instituto Confucio de la Universidad George Mason, puse en marcha el Club de Lectura Literaria de China, con el objetivo de experimentar la cultura china a través de la lectura de obras literarias de renombre, porque un dicho chino reza así: ‘相知无远近,万里尚为邻’ (con el conocimiento mutuo, la distancia no es óbice para ser vecinos). Mi hija estudió en China financiada por una beca del Instituto Confucio. Mi familia y yo apreciamos mucho la profunda amistad con nuestros amigos chinos y creemos que esta amistad se transmitirá de generación en generación. El Instituto Confucio es oportunidad, motivación, riqueza y puente. Esperamos que más jóvenes en el mundo aprendan el chino a través de los Institutos Confucio locales, entiendan China y trabajen juntos para crear un mejor futuro”.

Kamila Carter, por su parte, expresó: “Aunque mis padres padecen una discapacidad auditiva, me apoyan enormemente en el estudio de idiomas. El Instituto Confucio de la Universidad Estatal de San Diego nunca ha dejado de brindarme ayuda: no solo me enseña chino sino también el lenguaje por señas, ofreciéndome la oportunidad de venir a China para comunicarme con amigos como mis padres. Los profesores del Instituto Confucio siempre me han animado a abrazar cada día con valentía y felicidad, sin temer a las dificultades. También he visto a numerosas personas que obtienen ayuda desinteresada del Instituto Confucio, entre ellas muchas experimentan las dificultades similares a las de mis padres. A través del estudio de chino, tengo más confianza en mí misma, y espero, en el futuro, convertirme en una mensajera del intercambio cultural sino-estadounidense. El Instituto Confucio es una gran familia en la que todos crecemos y podemos conocer a nuevos amigos, adquiriendo constantemente nuevos conocimientos”.

Más tarde, el 9 de diciembre, el grupo visitaba la Oficina General del Instituto Confucio y tomaba parte en un simposio que ponía punto final a su visita a China. En dicha reunión, los miembros del grupo compartieron sus sentimientos y cosechas logradas durante el viaje. Monika Hoffarth-Zelloe, estudiante alemana de nacionalidad estadounidense, quien lleva trabajando durante mucho tiempo en el Instituto Goethe, explicaba que el Instituto Confucio, al igual que el Instituto Goethe, constituyen instituciones exitosas de promoción idiomática, dedicadas a promover los intercambios y la amistad entre los pueblos de diferentes países. Douglas McDonald, el miembro de mayor edad del grupo y también un juez federal retirado, expresaba: “Decidí desafiarme a mí mismo a mis setenta años comenzando a estudiar chino en el Instituto Confucio. Que sus profesores aboguen por el espíritu de impartir una enseñanza sin distingos, me inspiró aún más a conocer la cultura china”. También Amelia Engstrom, una estudiante de secundaria del primer año, confesaba: “Como una estadounidense de origen chino, el Instituto Confucio me ha acercado a mi tierra original. Sin él, me sería difícil encontrar mis raíces como una descendiente china. Este viaje me ha permitido conocer un mundo más amplio. Estudiaré chino con más ahínco y espero volver a China lo antes posible”. Todos los integrantes de este grupo coincidían en haber cosechado valiosos frutos gracias a este periplo. A base de su estudio en el Instituto Confucio, han obtenido una comprensión más profunda de China y han experimento el encanto de la cultura china y el entusiasmo del pueblo chino. Después de regresar a casa, compartirán lo visto, lo escuchado, lo sentido y lo pensado con sus familiares, amigos, profesores y compañeros de escuela, para que un mayor número de estadounidenses pueda comprender y apoyar el trabajo realizado por el Instituto Confucio.

 
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