Comunicado: “Ser profesor de chino me ha granjeado más respeto” - Arslan, campeón del Concurso a la Excelencia Docente de Chino en Pakistán

[Fuente]    xinhuanet.com [Fecha de Publicación]    2018-11-26 17:10:02 
 

“Leed todos conmigo: pu tao, pu tao. La pronunciación tiene que ser precisa ya que los cuatro tonos en chino son muy importantes. Si los pronunciáis incorrectamente, la palabra puede significar todo lo contrario. Por ejemplo, la palabra mai, se pronuncia en el tercer tono y quiere decir ‘comprar’, pero si lo pronunciáis en el cuarto, significará ‘vender’...” Esta era la escena de una clase impartida por Arslan, un joven profesor pakistaní del idioma chino, quien, con un racimo de uvas en mano, no dejaba de corregir la pronunciación de sus alumnos.

El pasado día 17, la primera edición del Concurso a la Excelencia Docente de Profesores Locales de Chino en Pakistán, se celebró en el Instituto Confucio en Islamabad, llegando a la final diez jóvenes profesores. Para debutar en el concurso, Arslan partía desde Gwadar, un pueblo fronterizo en el suroeste de Pakistán, hasta Islamabad, sin importarle el arduo viaje de más de 2 000 kilómetros.

En la tribuna, Arslan expresaba en un chino fluido: “Hoy arrancamos una lección muy importante. Primeramente, os he traído algunos regalos especiales. Si alguien puede indicar correctamente en chino lo que está dentro del paquete, el regalo será suyo”. Bajo las expectantes miradas, Arslan sacaba sucesivamente del interior de la caja frutas como manzana, banana, mandarina, uva, etc. Toda la clase era presa de una súbita animación: los estudiantes se precipitaban a levantar sus manos para contestar, generando así una agradable atmósfera de interacción entre alumnos y profesor.

Después de la clase, Arslan explicaba a nuestros periodistas que el crear un ambiente de aprendizaje animado y relajado, así como el diseñar un contenido de clase vívido y figurativo, que resulte fácil de entender y recordar, pueden lograr óptimos resultados académicos. “Muchos pakistaníes quieren aprender el idioma chino, pero se detienen porque lo consideran muy difícil. Por lo tanto, lo más importante es ayudarles a superar su miedo y cultivar el interés y la confianza en sí mismos”.

Para organizar este concurso, el Instituto Confucio en Islamabad invitó especialmente a 15 profesores experimentados en la docencia de chino como jurado y elaboró los criterios de evaluación a partir de cinco aspectos: cualidades del profesor, objetivos, procedimientos, características y resultados de la enseñanza. Zhang Daojian, director de la contraparte china del Instituto Confucio en Islamabad, manifestó que el concurso tenía como objetivo alentar a los profesores locales de chino a mejorar su nivel de enseñanza lingüística, fomentando así el desarrollo de la localización del cuerpo docente de chino.

Tras una reñida competición, Arslan obtuvo un alto puntaje en todos los criterios de evaluación y se hizo con el primer puesto. Posteriormente, emocionado, reconocía ante nuestros periodistas que este premio representa un reconocimiento tanto hacia su capacidad como hacia su método de enseñanza, asegurando que seguirá dedicándose a la docencia del idioma chino.

Desde 2012, Arslan empezó a estudiar en la Universidad Normal de Zhejiang con especialización en Economía y Comercio Internacional. En aquel entonces, esperaba dedicarse al comercio y lograr algún éxito en ese terreno después de graduarse y regresar a su país.

“Durante mi estancia en China, me encontraba con muchos estudiantes pakistaníes que estudiaban en China, los cuales, pese a que habían recibido alguna formación del idioma chino por algún tiempo, no podían comunicarse naturalmente con los chinos. Por eso, decidí cambiar mi orientación académica a la Enseñanza de Chino como Lengua Extranjera, con esperanza de poder ayudar a más gente a mejorar su nivel de chino después de volver a mi patria”.

En 2016, Arslan fue admitido en el programa del posgrado de Enseñanza de Chino como Lengua Extranjera en la Universidad Normal del Este de China. Tras graduarse en agosto de 2018, aprobó con éxito el examen de reclutamiento organizado por Hanban, convirtiéndose formalmente en un profesor de chino del Instituto Confucio en Islamabad.

Con la explotación del puerto marítimo de Gwadar y la creciente demanda de talentos en lenguas extranjeras, la Universidad Nacional de Idiomas Modernos de Pakistán, donde está instalado el Instituto Confucio en Islamabad, abrió un campus en Gwadar y estableció la carrera de inglés y la de chino. Poco después de retornar a Pakistán, a Arslan le fue encomendada la tarea de ir a trabajar en el campus de Gwadar. Al principio, vaciló en las condiciones de vida y de enseñanza en esa zona, pero la idea de que “Allí faltan profesores de chino y nos necesitan” le llevó a aceptar rápidamente esa misión.

“Ser profesor de chino me ha granjeado más respeto. Esto es algo que no me pueden proporcionar otros trabajos”, afirmaba Arslan.

En la actualidad, el campus de Gwadar ha matriculado a 25 estudiantes que aprenden chino, entre los cuales se encuentran funcionarios gubernamentales, comerciantes, obreros, jóvenes estudiantes, etc. En vista de la construcción y el desarrollo del Corredor Económico China-Pakistán, y particularmente, de los cambios reales que ofrece a la población local la explotación del puerto de Gwadar, gran cantidad de personas se han dado cuenta de que el dominar el idioma chino implica la posibilidad de encontrar un buen trabajo y mejorar la precariedad de su vida.

“Ahora muchas empresas exigen el nivel de chino a la hora de reclutar empleados. Si uno sabe hablar chino, podrá obtener mejores puestos y percibir mayores ingresos”. Asimismo, Arslan calculaba que, para el próximo semestre, aumentará significativamente el número de matriculados.

(Agencia de Noticias Xinhua, en Islamabad, 18 de noviembre. Periodistas: Ji Wei, Jiang Chao)

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