El pueblo sudafricano y los chinos de ultramar interpretan con su experiencia personal un acercamiento y profundización cada vez mayor de la amistad entre pueblos

[Fuente]    Diario del Pueblo - Edición de Ultramar [Fecha de Publicación]    2018-08-01 09:50:14 
 

La relación diplomática entre los países se sustenta en la armonía entre sus pueblos. Aunque China y Sudáfrica se sitúan lejos geográficamente, desde el establecimiento de las relaciones diplomáticas hace 20 años, nunca han faltado vívidas historias de intercambios amistosos entre los dos pueblos. Hace unos días, nuestra periodista visitó Johannesburgo, Pretoria y otros lugares de Sudáfrica y conoció las experiencias personales de la gente local y los chinos de ultramar, que muestran los corazones cada vez más cercanos del pueblo chino y el sudafricano, y la amistad cada vez más profunda entre ellos.

“Aprender chino ayuda mucho al futuro”

El nudo chino, la pintura a tinta, el Kungfu con abanico, los faroles rojos... al entrar en un pequeño edificio cercano al Parque Auckland de Johannesburgo se ven en cualquier lugar estos elementos chinos. Aquí se encuentra el Instituto Confucio de la Universidad de Johannesburgo, establecido conjuntamente por la Universidad de Johannesburgo y la Universidad Tecnológica de Nanjing (China), siendo uno de los cinco Institutos Confucio en Sudáfrica.

Una chica sudafricana, ataviada con un vestido de flores azules y con unas coletitas en la cabeza, se acercó a la periodista con una risa tímida. Sin embargo, al hablar, nos sorprendió que se presentó en chino extremadamente fluido: “Hola, me llamo Wei An, soy estudiante de Bioquímica y Botánica de la Universidad de Johannesburgo”.

Wei An ha estado estudiando chino y cultura tradicional china en el Instituto Confucio por menos de cinco meses. En mayo de este año, con un discurso en chino titulado “Construir conjuntamente una comunidad de destino común de la humanidad”, ganó el primer puesto en la final del concurso mundial de chino Puente Chino para estudiantes universitarios en la división sudafricana, por lo tanto tuvo la oportunidad de ir a China a principios de julio para participar en la final.

“Era la primera vez que fui a China, donde visité Tiananmen y subí a la Gran Muralla. Quiero estudiar allí en el futuro”. Cuando hablaba del viaje recién concluido en China, Wei An se emocionaba y empezó a hablar más.

Hoy en día, muchos estudiantes al lado de Wei An están asistiendo a cursos optativos en el Instituto Confucio. “Estamos muy interesados por la cultura tradicional china como la caligrafía y el Taichí. Estamos convencidos de que aprender chino es muy útil para nuestro futuro y nos hará más competitivos cuando ingresemos en empresas chinas locales”.


Foto en grupo de Peng Yi (centro), directora de la parte china del Instituto Confucio de la Universidad de Johannesburgo, y dos estudiantes africanas

Peng Yi, directora de la parte china del Instituto Confucio de la Universidad de Johannesburgo, indicó que desde el comienzo de la inscripción de estudiantes en 2015, el número de alumnos matriculados en la institución ha aumentado año tras año, y actualmente ya supera los 1 000. Además de enseñar chino y cultura tradicional china, el Instituto Confucio también establece colaboraciones estrechas con universidades locales en el campo de la investigación académica, y organiza frecuentemente entrenamientos de Taichí, capacitaciones de técnicas u otras actividades en la comunidad.

“Nos sentimos muy alentados por la mención especial sobre el Instituto Confucio realizada por el presidente Xi Jinping en sus artículos firmados publicados en varios medios sudafricanos de comunicación. Así que tenemos más confianza en el futuro desarrollo del Instituto Confucio”, dijo Peng Yi.

“Están muy familiarizados con la medicina tradicional china”

En el barrio de Sunnyside en Pretoria, donde se congrega la comunidad africana, una tienda con un letrero colgado en chino es particularmente llamativa: “Beijing Tongrentang”, de letras doradas con el fondo negro y un obvio “estilo chino”. Sin haber entrado, un aroma refrescante de medicina herbal china penetraba en la nariz.


Una empleada africana pesando hierbas en una farmacia Tongrentang en Pretoria

Durante casi una hora de entrevista, numerosos clientes entraron constantemente en la tienda para consultar o comprar medicamentos, y algunos pacientes vinieron de un lugar a más de 60 kilómetros para recibir tratamiento de acupuntura. “Hoy no hay muchos pacientes. Al principio y al final de cada mes vienen más clientes”, dijo Lyu Xiaomei, jefa de la tienda, añadiendo: “Muchos clientes incluso pueden decir nombres chinos de medicinas y están muy familiarizados con la medicina tradicional china. Tienen mucha confianza en ella”.

No solo se encuentra una farmacia china de este tipo en Sudáfrica. Según la presentación de Zhong Peng, primer representante de Beijing Tongrentang en África, desde la llegada de la empresa a Sudáfrica en noviembre de 2016, esta farmacia ha abierto cinco sucursales en las tres ciudades de Pretoria, Johannesburgo y Durban, que están equipadas con clínicas y médicos.

“Muchos amigos africanos creen que el mundo entero se deriva de la naturaleza, relacionado con el concepto de la ‘armonía entre el hombre y la naturaleza’ por lo que aboga la medicina china”, indicó Zhong Peng. Ya en 2001, el gobierno de Sudáfrica aprobó la Ley de Salud Conjunta para determinar la posición legal de la medicina china.

Mientras exploran activamente el mercado sudafricano, las compañías chinas de medicina tradicional china también han ingresado en la comunidad para realizar clínicas gratuitas, han cooperado con universidades locales para abrir cursos de capacitación de acupuntura de medicina china, y además han establecido un museo de medicina china para que el público entienda la historia de la medicina china y la cultura china que conlleva. Gracias a la medicina china, los sudafricanos disfrutan de una nueva opción para la mejora de la salud, y los pueblos de China y Sudáfrica se vuelven cada vez más unidos y comunicados.

“Debemos hacer cualquier cosa que pueda mejorar las relaciones entre China y Sudáfrica”

En junio, una noticia llamó gran atención en la sociedad sudafricana: la Conferencia 2018 de Conservación de Vida Silvestre China-Sudáfrica se celebró en Johannesburgo. Con el apoyo de asociaciones de chinos y empresas chinas en Sudáfrica, la reunión no solo lanzó la Propuesta de la Conferencia 2018 de Conservación de Vida Silvestre China-África, sino que también donó equipos de localización de GPS a la organización de protección de pangolines más influyente en África.

A este respecto, no escatimaron elogios el Ministerio de Asuntos Ambientales de Sudáfrica, la Sociedad Internacional de Humanidad (Humane Society International), el Grupo de Acción de Pangolín de África (African Pangolin Working Group), entre otras organizaciones.

“La Conferencia ha obtenido el apoyo de casi 200 comunidades chinas en Sudáfrica durante la preparación, que no fue fácil, pero significativa”. Hablando de la Conferencia, como uno de los organizadores e iniciadores del evento, el presidente de Global Max Media Group, Nan Gengxu, se emocionó por completo.

Habiendo dedicado en el trabajo con los medios de comunicación en Sudáfrica durante tantos años, ¿por qué pasó a la protección de vida silvestre? Nan Gengxu confesó francamente a nuestra reportera que esta idea se llevaba gestando durante un largo tiempo en su corazón. “Anteriormente, algunos pueblos africanos creían que China era uno de los principales países que consumían animales silvestres. Por eso, espero que, a través de mis acciones específicas, cambien sus impresiones en los chinos de ultramar y en China en torno al tema de la protección de la vida silvestre que preocupa mucho a los pueblos africanos”.

De esa manera surgió la Conferencia. En adelante, las comunidades chinas locales y las empresas de capital chino, a través de donaciones, continuarán ayudando a las organizaciones locales de protección de la vida silvestre en su desarrollo de trabajo de un mejor modo. Además, Nan Gengxu planea convertir la Conferencia en una reunión anual para hacer un recordatorio continuo a la población. “En las actividades de la conservación de la vida silvestre realizadas en la localidad, lo más importantes es que se encuentren figuras, acciones y apoyo por parte de los chinos y las empresas chinas”, expresó Nan Gengxu.

La atención y el reconocimiento por parte de la comunidad local es el mayor elogio. “Cualquier acción que pueda mejorar las relaciones sino-sudafricanas e incluso sino-africanas, y cualquier medida que se pueda tomar para que la gente local tenga una impresión mejor en China, estaremos dispuestos a dedicar nuestros esfuerzos”, indicó Nan Gengxu.

(Diario del Pueblo - Ediciónde Ultramar, 26 de julio de 2018, 2.a edición, periodista/fotógrafa: Yan Yu)

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