“Amamos China”
-Visita al Instituto Confucio de la Universidad de Johannesburgo

[Fuente]    Diario del Pueblo [Fecha de Publicación]    2018-07-19 09:04:23 
 

Alrededor del Parque Auckland de la ciudad de Johannesburgo, Sudáfrica, una villa unifamiliar quedaba ocultada por árboles verdes. Al entrar por la puerta roja de hierro y atravesar el patio, un edificio de tejado rojo, con dos grandes faroles del mismo color colgados en la entrada, aparecía delante de nuestros periodistas. Aquí estaba el Instituto Confucio de la Universidad de Johannesburgo.

“¡Hola!”, una chica nos saludó agitando la mano. “¿Cómo te llamas?”, le preguntamos. “Me llamo Wei Zhen. Wei significa único y Zhen, verdad”. Esta chica proviene de Zimbabue y ahora es una estudiante del Departamento de Bioquímica de la Universidad de Johannesburgo.

Wei Zhen confesaba que comenzó a aprender el chino hace apenas seis meses, pero le encantaba este idioma y lo aprendía a solas cuando tenía tiempo todos los días. Por ello, en mayo de este año, Wei Zhen ganó el tercer premio en la final del concurso mundial de chino Puente Chino para estudiantes universitarios en la división de Sudáfrica.

No muy lejos, varios estudiantes locales se alineaban en una fila ordenada, practicando artes marciales bajo la guía del maestro chino. En este momento, lloviznaba, pero los alumnos continuaban practicando Kungfu chino bajo la lluvia sin descuidar cada puñetazo y patada.

El Instituto Confucio de la Universidad de Johannesburgo constituye la primera institución de su tipo en Johannesburgo, fundada conjuntamente por la Universidad de Johannesburgo (Sudáfrica) y la Universidad Tecnológica de Nanjing (China). Admitió a estudiantes a partir de 2015 y hasta la fecha, cuenta con más de 1 000 alumnos inscritos.

David Monyae, director de la contraparte sudafricana del Instituto Confucio de la Universidad de Johannesburgo, indicaba que el establecimiento del Instituto Confucio tenía el objetivo no solo de elevar el nivel del chino de los estudiantes locales, sino también de profundizar la comprensión de la cultura china por parte del público sudafricano. También presentaba que además de enseñar el lenguaje chino, su institución docente también ha impartido cursos sobre la cultura tradicional china como ceremonia del té, caligrafía, Taichí, etc. “A medida que vienen estrechándose el desarrollo de las relaciones y la cooperación económica y comercial entre Sudáfrica y China, establecemos también cursos del chino común, del chino de negocios y de turismo, entre otros”. Según informan, el Instituto Confucio de la Universidad de Johannesburgo ha abierto 30 clases del chino práctico este semestre, lo que equivale a más del doble que el número de las clases de chino en el mismo período del año pasado. Además de los sudafricanos nativos, numerosos chinos residentes en la localidad que no dominan bien su idioma materno también se matriculan entusiastamente en estos cursos.

“China está experimentando un creciente aumento del poder nacional integral, así como una continua ampliación de su dimensión de apertura al extranjero, lo que proporciona oportunidades del desarrollo profesional a los estudiantes sudafricanos que aprenden el chino, razón importante por la que cada día más estudiantes locales optan por el estudio de chino”, explicaba David Monyae.

Aprender chino se hace cada vez más popular en Sudáfrica. Además del Instituto Confucio de la Universidad de Johannesburgo, la Universidad de Stellenbosch, la Universidad de Ciudad del Cabo, la Universidad de Rhodes y la Universidad Tecnológica de Durban han fundado Institutos Confucio, mientras que la Academia de Matemáticas, Ciencia y Tecnología del Cabo, la Escuela Superior de Westford y el Centro de Cultura China y Intercambios de Educación Internacional han abierto Aulas Confucio. Asimismo, el Ministerio de Educación Básica de Sudáfrica también anunció el “Programa académico del idioma chino como la segunda lengua en las escuelas sudafricanas”, por lo que las escuelas primarias y secundarias locales impartieron sucesivamente clases del chino desde 2016.

La relación diplomática entre los países se sustenta en la armonía entre sus pueblos, mientras que la armonía entre los pueblos se basa en la comprensión mutua, así que el idioma constituye un puente relevante para promover la comunicación de voluntad entre los pueblos. Wei Zhen se mostró muy de acuerdo con una oración del manual didáctico de chino del Instituto Confucio: “El pueblo chino es nuestro bueno amigo y amamos China”.

(Diario del Pueblo, 14 de julio de 2018, 5.ª edición, periodistas: Guan Kejiang, Li Yingyan)

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