Comunicado: Joven china enseña el chino mandarín en Francia

[Fuente]    xinhuanet.com [Fecha de Publicación]    2018-05-05 16:14:11 
 

En la tarde del pasado 30 de abril, algunos estudiantes en servicio de empleado llegaron puntualmente al Instituto Confucio de la Universidad París Diderot para asistir a clase, siguiendo a la profesora en práctica de repetir frases chinas como “oso panda”, “una taza de té”, “mirar el mapa”, “dragón chino”, entre otras. La profesora que les impartía la clase se llama Li Bingzhi, una joven nacida en los años 90, proveniente de Hunan, China.

Li Bingzhi regresó a China después de obtener una maestría en Francés Aplicado en Francia en 2015. Trabajó como profesora del mismo idioma en la Universidad de Ningxia hasta 2016, cuando era seleccionada y enviada después al Instituto Confucio de la Universidad París Diderot. Habla francés con mucha fluidez, por lo tanto, se encarga principalmente de la enseñanza del curso de base cero y de nivel básico.

A pesar de no poseer la especialidad de Enseñanza del Chino como Idioma Extranjero, Li Bingzhi puede manejar bien la labor de enseñanza, utilizando materiales didácticos que se acercan lo más posible a la vida real de sus estudiantes, como las frases: “Voy a visitar al bebé panda en el Parque Zoológico de Beauval en Francia”, “No hay dragón en la Montaña del Dragón (Long Shan en chino) de China, ni hay ratón en la Montaña del Ratón (Montsouri en francés) de París”... Los estudiantes recuerdan así los conocimientos entre risas.

Para Li Bingzhi no es fácil impartir una clase de chino que satisfagan a los estudiantes franceses. “Los estudiantes franceses en su mayoría sienten curiosidad por la cultura china. Incluso en el curso de nivel básico, es necesario explicar varios conocimientos de la cultura china, por lo que tengo que esforzarme mucho por preparar las lecciones”, expresó Li al reportero de la Agencia de Noticias Xinhua. Al mencionar “una taza de té”, explicaba los rituales chinos del ofrecimiento de té, por ejemplo, la costumbre de servir té a los padres de los novios durante una boda china.

En la clase de Li Bingzhi, Fabien es el estudiante que avanza más rápido. Su motivación directa del aprendizaje de chino radica en “tener esposa china”. “Aunque mi esposa habla francés, sus padres no lo hablan. Espero poder comunicarme con ellos en chino. Además, he estado en China tres veces. La ciudad y la gente allí me han dado una muy buena impresión, ¡y me encanta aprender este idioma!”.

Para la estudiante universitaria Camille, aprender chino se debe a una pura curiosidad. El año pasado participó en un programa de intercambios de la universidad y estuvo en China durante medio año. “La experiencia fue tan interesante que despertaba mi curiosidad. Por lo que después de regresar a Francia vine aquí para inscribirme en las clases de chino. Los profesores son muy profesionales. Aunque solo he tenido clases con más de 20 horas, siento que he obtenido progreso bastante relevante”.

Según explicaba Li Bingzhi, en la actualidad, el Instituto Confucio de la Universidad París Diderot cuenta con estudiantes universitarios, así como personas en funciones y jubiladas. Con el fin de facilitar el horario de los alumnos, normalmente se imparten cursos por la noche y los sábados. Cabe mencionar que el aprendizaje de los jubilados se debe, en su mayoría, a un puro interés o afición por la cultura china. Algunos de ellos tuvieron experiencia laboral en China y ostentan enorme afecto por este país. En cuanto a los que están en funciones, además de su necesidad de trabajo, muchos estudiantes como Fabian, tienen pareja de origen chino. Además, muchas universidades se ubican alrededor de la Universidad París Diderot, por lo que numerosos estudiantes universitarios vienen a aprender chino en su tiempo de ocio. “La mayoría de los estudiantes aprenden chino por curiosidad al principio, pero posteriormente, los que siguen estudiándolo se enamoran de la cultura china. Me emociona el puro amor que abrigan por el idioma y la cultura de China”.

Según se informa, el Instituto Confucio de la Universidad París Diderot se estableció oficialmente en 2007, siendo el primer Instituto Confucio fundado en París bajo la colaboración sino-francesa. Hasta la fecha, en dicha institución hay cinco profesores de chino, incluido el director de la contraparte china, una directora de la contraparte francesa y un secretario de la misma nacionalidad, además de cerca de 500 estudiantes. Con el objetivo de satisfacer las necesidades de los estudiantes franceses de estudiar el idioma chino y la cultura china, en los últimos años, también se han establecido clases de la pintura tradicional china, la caligrafía y el Guzheng (cítara china).

En la actualidad, se han establecido en total 17 Institutos Confucio y 3 Aulas Confucio en toda Francia, que proporcionan una plataforma para que el pueblo francés estudie la lengua y cultura china. Asimismo, durante los últimos años, el número de franceses que aprenden chino ha aumentado de forma rápida, con más de 100 000 personas. La efectiva y exitosa promoción de este lenguaje en Francia es inseparable de los profesores asignados como Li Bingzhi.

Aunque sea duro el trabajo, Li Bingzhi siente plena satisfacción. “Al ver que los principiantes ya pueden comunicarse en chino, que muchos estudiantes piensan que el pueblo chino disfruta de una vida muy cómoda y moderna cuando regresaron a Francia tras viajar o estudiar en China, o que algunos e incluso hacen un PowerPoint presentando a todos la China en sus ojos, siento que este trabajo vale la pena”, afirmó Li Bingzhi.

(Agencia de Noticias Xinhua, en París, 1 de mayo, periodista: Zhang Man)

 
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