29 Institutos Confucio se establecieron en Europa Central y Oriental, convirtiéndose en la vanguardia de la comunicación cultural de la Franja y la Ruta

[Fuente]    21st Century Business Herald [Fecha de Publicación]    2017-12-06 11:26:44 
 

Xi Jinping, presidente de la República Popular China, señaló en la inauguración del Foro de la Franja y la Ruta para la Cooperación Internacional, celebrado en mayo, “Las relaciones entre países consisten en la amistad entre los pueblos, que, a su vez, se supedita al conocimiento recíproco que dichos pueblos tienen el uno del otro”. Así que la Franja y la Ruta es el alma de la comunicación cultural.

Los periodistas de 21st Century Business Herald descubren que en los países de Europa Central y Oriental, especialmente en Hungría, la gente se interesa mucho por el idioma chino. El país, con la menor superficie, cuenta con 4 Institutos Confucio. En muchas escuelas primarias y secundarias se imparten clases de chino y se incluye el chino en la asignatura del Examen Nacional para ingresar en la universidad. Ye Qiuyue, vicepresidente de la Asociación de la Enseñanza del Chino en Europa dijo en la entrevista con 21st Century Business Herald que en Hungría ya se empieza una época de “total conexión” en cuanto a la enseñanza del chino.

Estudiantes inscritos: más de 37 mil

En Europa Central y Oriental, a pesar de contar con pocos países y una pequeña magnitud, los Institutos Confucio se han desarrollado enormemente. Según las estadísticas oficiales del 21st Century Business Herald, se han establecido actualmente 29 Institutos Confucio y 34 Aulas Confucio en 16 países de Europa Central y Oriental. En 2016, disponían de 3.7 mil estudiantes registrados, y 1800 actividades diversas celebradas, las cuales atrajeron a más de 450 mil personas. Durante 2016 y 2017, la Oficina General del Instituto Confucio implementó sucesivamente dos campamentos de verano en China para los Institutos Confucio en Europa Central y Oriental. En total, 1451 profesores y estudiantes de 16 países fueron invitados a visitar China.

Entre los 500 Institutos Confucio alrededor del mundo, sólo hay 16 Institutos Confucio ejemplares y dos de aquellos se sitúan en Europa Central y Oriental, entre los cuales se encuentra el Instituto Confucio de la Universidad Eötvös Loránd de Hungría.

Ye Qiuyue indicó a nuestros periodistas que la formación de los profesores de los Institutos Confucio en Europa Central y Oriental se caracterizaba por la nacionalidad extranjera de los profesores, ya que provenían todos de Europa Central y Oriental, mientras que los profesores son chinos en países como Francia, Estados Unidos y otros lugares, lo que evidencia la popularidad del chino en Hungría. “Los expertos provenientes de China se mostraron atónitos al llegar aquí, les había preocupado de que no se entendiera la conferencia. Sin embargo, les sorprendió el desarrollo avanzado del chino de este lugar, así que no había ningún problema”. Ye Qiuyue manifestaba que el chino se desarrollaba gratamente en Hungría.

Cuando el periodista de 21st Century Business Herald se encontró con un grupo de turistas chinos en la calle de Budapest, una anciana china le dijo curiosamente al periodista que cuando viajaban por toda Europa, los guías locales eran chinos, menos en Hungría, que, al revés, eran húngaros. A pesar de ser rubios y tener ojos verdes, hablaban el chino de manera fluida y precisa. Y por tener un guía nativo, se profundizaba la comunicación entre los turistas chinos y la gente local.

Las empresas chinas fomentan la “fiebre por el chino”

En realidad, el desarrollo del chino en el país tiene una historia muy larga. Hungría es uno de los primeros países que reconocen China y establecen relaciones diplomáticas con China. En junio de 2015, el gobierno de ambos países firmaron el Memorándum de Entendimiento sobre la Promoción Común de la Construcción de la Franja Económica a lo largo de la Ruta de la Seda y Ruta de la Seda Marítima del Siglo XXI, el cual se trata del primer documento de cooperación que se firmó entre China y los países europeos, realizando la coordinación de la política de desarrollo hacia el oeste de China y la del desarrollo hacia el este de Hungría. En 2016, se estableció el grupo de trabajos cooperativos para “la Franja y la Ruta” por parte de ambos países, y desde ahí, Hungría se convirtió en el primer país europeo en establecer la cooperación mecánica bajo la iniciativa de “la Franja y la Ruta”. En 2017, el primer ministro Viktor Orbán visitó China y presentó en el Foro de la Franja y la Ruta para la Cooperación Internacional que ambas partes se han convertido en socios de cooperación estratégica integral. Con el trasfondo, “la fiebre por el chino” en Hungría caldea incesantemente y los Institutos Confucio se desarrollan vigorosamente.

Ye Qiuyue presentó que ahora Hungría dispone de 4 Institutos Confucio y 2 Aulas Confucio. En 2016, 3800 estudiantes se inscribieron, con más de 240 actividades culturales celebradas, en las cuales atrajeron a más de 103 mil personas a participar. Los cuatro Institutos Confucio de Hungría cuentan con su propia característica de desarrollo: el Instituto Confucio de la Universidad Eötvös Loránd redacta su propio material del chino, forma profesores nativos y promueve exitosamente que el chino se incluya como una de las asignaturas en el Examen Nacional para ingresar en la universidad; el Instituto Confucio de la Universidad de Szeged ha organizado varias actividades interesantes; el Instituto Confucio de la Universidad de Miskolc sirve activamente a las empresas chinas; y el Instituto Confucio de Medicina Tradicional China de la Universidad de Pécs imparte cursos con créditos de medicina tradicional china y, organiza intercambios académicos superiores sobre la medicina tradicional china.

El incremento del entusiasmo del chino permite que cada día más familias húngaras quieran que sus niños conozcan el idioma y que participen en cursos de interés del chino. Unas escuelas primarias y secundarias de Hungría empezaron a proporcionar clases de chino e incluyó el chino como el segundo idioma en las asignaturas para el examen. “Aprender bien el chino nos ofrece más oportunidades para el trabajo”, dijo David, estudiante de la Universidad Eötvös Loránd. Además, comentó que se ha dado cuenta de que cada vez más empresas china llegan a Hungría. Tal vez, él mismo tendrá la oportunidad de trabajar en una empresa china. En resumen, aprender un idioma más en la universidad es una precaución que prevé el riesgo.

De hecho, a medida que las empresas chinas invierten capital para establecer fábricas a lo largo de la Franja y la Ruta, la necesidad de los nativos profesionales de idiomas aumenta enormemente. Además de establecer puntos didácticos del Institutos Confucio a lo largo de los países, dichos institutos buscan activamente colaboración con universidades chinas para formar conjuntamente talentos profesionales de lenguajes pequeños. Ye Qiuyue indicó que toma el húngaro como ejemplo, en China, sólo en la Universidad de Estudios Extranjeros de Beijing, la Universidad de Comunicación de China (CUC) y la Universidad de Estudios Internacionales de Shanghai se ha establecido la carrera del idioma húngaro. Durante los últimos dos años, la Universidad de Estudios Internacionales de Sichuan y la Universidad de Estudios Extranjeros de Tianjin también abrieron esta asignatura. La Universidad de Estudios Internacionales de Sichuan colabora con la Universidad Eötvös Loránd para formar talentos profesionales de idiomas pequeños para la Franja y la Ruta. Los estudiantes terminan un año de estudio en China y otros 3 años en Hungría. Se puede predecir que los profesionales de dos idiomas bien formados y educados serán muy solicitados.

(21st Century Business Herald, 1 de diciembre de 2017, 4.a edición, periodista: Gao Jianghong)

 
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