La enseñanza del chino en la ciudad pequeña y montañosa del oeste de Maryland de EE.UU. abre la ventana para percibir la cultura china

[Fuente]    people.cn - Diario del Pueblo [Fecha de Publicación]    2017-11-06 13:11:01 
 


Estudiantes de la Escuela Primaria Westside de Cumberland recitando en chino la tabla de multiplicar durante su clase de matemáticas.

“¡Hola, Profesor Hu!”, exclamaban los niños que se nos acercaban caminando y nos saludaban afectuosamente, cuando Hu Ke, maestro de chino de la Escuela Primaria Westside de Cumberland en el estado de Maryland, nos acompañaba a los reporteros a visitar el edificio docente.

Mientras, en diferentes aulas, los maestros se hallaban impartiendo, en chino, matemáticas y ciencias. Sobre los pupitres se podían observar nombres con características chinas tales como 白云 (nube blanca), 书兰 (libro y orquídeas), 松雪 (pino y nieve). De las paredes colgaban tablas de multiplicar, de vocabulario, fórmulas del ábaco, normas de comportamiento en el aula, así como consejos recordatorios: “Por favor, hable chino”. También canciones infantiles como Busco un amigo o Conejito, entre otras, con las que los niños chinos están tan familiarizados.

Ubicada en la región montañosa del oeste de Maryland, Cumberland es una ciudad pequeña y típica del interior del país. Hablar chino e, incluso escuchar chino, se consideran una experiencia novedosa para la mayoría de la gente. Dr. Molly Stewart, directora de la escuela, relataba a nuestro reportero que fueron el programa de inmersión en el chino y el Aula Confucio que habían traído el chino a la escuela y a esta modesta ciudad en las montañas. Éste constituye sólo un pequeño ejemplo de la popularización que la enseñanza del chino en los Estados Unidos ha experimentado en los últimos años.

“Los estudiantes de la clase del chino pueden experimentar mejor el idioma y la cultura china en un entorno exclusivo de inmersión”

La Escuela Primaria Westside se encuentra en la parte occidental de Cumberland, proviniendo de ahí su nombre. Con muros de rojo oscuro y un verde campo deportivo, en esta escuela rodeada de colinas, no se percibe nada diferente a otras escuelas primarias. Sin embargo, el curso de chino ha convertido a esta escuela del montón en un foco de atención para la población de Cumberland.

Para la clase del chino y el Aula Confucio, en este centro, adoptan una metodología didáctica basada en la inmersión en el chino. Además de sobre la cultura china, los profesores también imparten cursos de matemáticas y ciencias, entre otras asignaturas, en lengua china. Los estudiantes pueden percibir mejor la lengua y la cultura china en un entorno de uso exclusivo del idioma chino y, así, ir aumentando, de forma sutil, su comprensión del idioma, con los consecuentes efectos obvios en el aprendizaje.

En los últimos años, dicha escuela ha obtenido sucesivos éxitos en el concurso Puente Chino en la zona de Washington, con varios ganadores de oratoria en todos los cursos, habiendo incluso la canción “Canto de máscaras”, interpretada por los estudiantes de quinto curso, obtenido el primer premio del concurso Puente Chino en dicha región, valiéndose de su pronunciación clara, buen manejo del chino, además de su excelente actuación rebosante de entusiasmo.

En esta escuela se ofrecen cursos desde la etapa de guardería hasta quinto grado o, lo que es lo mismo, a cerca de 400 estudiantes, estableciéndose una clase de chino para cada grado con entre 20-25 estudiantes. En la actualidad, trabajan allí tres maestros chinos a jornada completa, junto con dos profesores voluntarios acreditados por el Instituto Confucio.

La directora Stewart explicaba que, aunque el objetivo inicial de la escuela pasaba por admitir a un máximo de 20 estudiantes, debido a la gran cantidad de solicitantes, en cada clase había más de una veintena de niños. En los últimos años, de 35 a 40 estudiantes, aproximadamente, presentan solicitudes cada año, lo cual implica que casi la mitad de los estudiantes pasa a la lista de candidatos.

Aunque los alumnos dedican numeroso tiempo al estudio del chino, eso no afecta a que obtengan excelentes resultados en las evaluaciones de inglés y matemáticas.

La clase del chino ha encontrado una magnífica acogida entre estudiantes y padres. Todos los niños del condado de Allegheny, donde se ubica Cumberland, pueden presentar una solicitud, pero no se ofrece el servicio de autobús escolar gratuito a los alumnos residentes fuera del distrito escolar. Aun así, gran cantidad de padres prefieren llevar a sus hijos conduciendo todos los días a la escuela. Cui Jianxin, director del Instituto Confucio de la Universidad de Maryland, afirmaba que, en cada edición del concurso Puente Chino de la región de Washington, celebrado en dicha Universidad, todos los padres presenciaban el evento y se quedaban hasta el último momento, tomando fotos de los niños en los espectáculos, lo cual resultaba sumamente conmovedor.

Al hablar de la formación en chino de su escuela, Stewart se mostraba verdaderamente orgullosa, manifestando que el establecimiento de clases de chino no sólo ofrecía a los niños la oportunidad de experimentar otra cultura, sino que también permitía a la escuela ser percibida con mayor receptividad por parte de los padres, ganando más respeto, mejorando la imagen general del centro y, en definitiva, convirtiéndose en una de las tarjetas de presentación de esta institución educativa infantil.

“La experiencia de estudiar chino es como un punto de repostaje que puede ayudarlos a enfrentar los desafíos del futuro.”

Padres y estudiantes se encuentran sumamente satisfechos con los cursos de idioma chino y participan activamente. Hu Ke bromeaba diciendo que hablar chino se había convertido en un medio para que los padres presumieran de sus hijos, ya que, de vez en cuando, mostraban videos en los móviles en los que los niños hablaban chino o presentaban canciones chinas.

Hablando de la experiencia del aprendizaje de este idioma por parte de los más pequeños, una madre llamada Larry Miller nos contaba que su hija Emory iba a clases de chino en la escuela. A veces, cuando Emily salía con sus padres y oía a alguien hablando chino, le susurraba a Miller: “Mamá, puedo entender lo que dicen”. Ella, como madre, no podía dar crédito a lo que la pequeña le decía. “¡Si no lo viera con mis propios ojos, me resultaría muy difícil de creer que los niños se pueden comunicar en chino!”

Miller también nos explicaba que, gracias al aprendizaje del idioma, los niños ya poseen también ciertos conocimientos de elementos idiosincrásicos de China, tales como el panda gigante, la Ópera de Pekín o los Guerreros de terracota. En una ocasión, niños y maestros fueron invitados a la Embajada de China en los Estados Unidos, lo que constituyó una extraordinaria experiencia cultural “Abre las ventanas de la cultura china para los niños.”

En la clase de chino, las hijas gemelas de Morgan, tiene bonitos nombres chinos: “Baobao” y “Beibei”, como los bebés de pandas gigante del Zoológico Nacional de Washington, además, su otro hijo, también está estudiando chino. Morgan nos confesaba que se sentía realmente afortunada de que todos sus hijos tuviesen contacto con China y, ahora cuando ven algunos animales, son capaces de decir sus nombre en chino, lo cual resulta una experiencia verdaderamente maravillosa para la familia Morgan.

Morgan añadía también: “Cuando Baobao y Beibei estaban en el primer grado y participaron en el concurso Puente Chino y las vi actuando en el escenario, yo lloré por ellas por primera vez. Aunque ahora todavía no se puede determinar qué harán en el futuro ya que son demasiado pequeñas, la experiencia de estudiar chino es como un punto de repostaje que puede ayudarlas a enfrentar los futuros desafíos.”

Stewart comentaba también que, adoptando una visión de largo plazo, esperaba que cuando estos niños ingresasen en la universidad, pudieran tomar el chino como segundo estudio además de su propia carrera. Así, el chino se convertiría en una parte de su cultura y habilidades que le acompañaría toda su vida. John Logsdon, responsable de proyectos federales del Comité de Educación del Condado, manifestaba que ya existían en la actualidad varios programas de enseñanza de chino, habiéndose establecido en el bachillerato programas de inmersión en el chino y que, además, muy pronto estarán disponibles en las escuelas secundarias, lo cual, a todas luces, facilitará el aprendizaje de este idioma asiático.

“Todos los Institutos Confucio y Aulas Confucio se convierten en vínculos de la amistad entre los pueblos de China y EE.UU.”

Stewart nos explicó asimismo que, en absoluto para los niños de Cumberland resulta fácil el proceso de estudiar chino. La zona urbana cuenta con sólo veinte mil personas, una población muy alejada de las grandes ciudades como Nueva York y Los Ángeles y, según recientes estadísticas poblacionales de EE.UU., en esta ciudad la raza blanca representan casi el 90%, mientras que los asiáticos menos de un 1%, no existiendo, por supuesto, una comunidad china a gran escala. Además, la economía de Cumberland no está desarrollada y sus ingresos per cápita se sitúan por detrás de Maryland. Los ordenadores públicos en la biblioteca de la escuela son viejos portátiles, muestra de la limitada financiación que recibe el centro. Pese a todo eso, la escuela apoya tenazmente la enseñanza del chino y se esfuerza por ofrecer más oportunidades para que los niños lo estudien y conozcan la cultura china.

A fin del establecimiento de proyectos de enseñanza de chino en las escuelas públicas, Logsdon y responsables de la Escuela Primaria Westside, invirtieron innumerables esfuerzos en idas y venidas, llamando a diferentes puertas, hasta que, al final, varios años después, se implementó este programa. Fue el primer contacto con el chino para la mayoría de los habitantes locales y para numerosas familias, y es así, como el proyecto de enseñanza de chino en la Escuela Primaria Westside goza de gran importancia para una ciudad tan pequeña como Cumberland,

Stewart alegremente nos comentaba: “Con las clases de chino, la escuela e incluso Cumberland poseen más elementos chinos. Por eso, incluso nos avisan desde Washingtong de las actividades culturales y artísticas sobre China que allí tienen lugar, ya que así se aumentan las posibilidades de realizar intercambios con China y comunicarse con el mundo exterior. Creo que el chino y la enseñanza del chino serán cada vez más populares y obtendrán una mejor acogida, ya ves, hasta la nieta del presidente Trump también está estudiando chino.”

En la entrevista con nuestros reporteros, Logsdon explicaba que eran cuantiosas las razones que se habían tenido en cuenta para la elección de programas de enseñanza de inmersión en chino en el distrito escolar. Entre todas, el elemento más importante resultaba el brindar a los estudiantes la oportunidad de experimentar la historia, la cultura y la tradición de este milenario país asiático. La relación entre China y los Estados Unidos es y será trascendente, en este momento y en el futuro, por lo que este proyecto permitirá que los estudiantes se beneficien adquiriendo conocimientos sobre este idioma.

De acuerdo con las estadísticas del sitio web de la Oficina General del Instituto Confucio, se han fundado 110 Institutos Confucio y 501 Aulas Confucio en los Estados Unidos actualmente. Estudiar el chino acorta las distancias entre China y los estudiantes y el pueblo estadounidenses. Cada Instituto Confucio y Aula Confucio se convierten en vínculos de la amistad entre los dos pueblos

Según lo que estima la Fundación US-China Strong, una organización no lucrativa, alrededor de 400,000 alumnos en los Estados Unidos estudian chino, cifra que duplica la recogida en el año 2015 y, el objetivo de dicha organización para 2020 pasa por ofrecer una cobertura de enseñanza de chino a un millón de estudiantes estadounidenses.

En la actualidad, se han introducido programas de “Enseñanza de Inmersión en Chino” en escuelas de, entre otras, Nueva York, Chicago, Houston, San Diego, con ricos e innovadores contenidos de enseñanza en diferentes sitios. En la primera ronda del diálogo social y cultural entre China y Estados Unidos, recién concluída, los dos países acordaron trabajar juntos para promover el estudio de los intercambios bidireccionales sino-estadounidenses. La educación del chino contribuirá al entendimiento mutuo entre China y los Estados Unidos, promoverá los intercambios culturales y reforzará la base amistosa de los dos pueblos.

(Diario del pueblo, reporteros: Zhang Penghui, Zheng Qi; fotógrafo: Zhang Penghui, 30 de octubre de 2017, la 22° edición)

 
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